jueves, 23 de agosto de 2007

INDIA - Varanasi

Después de Khajuraho, viajamos hacia Varanasi, la ciudad sagrada de la India.
Varanasi es quizás la ciudad más importante del mundo hindú, desde luego respiras misticismo por todos los rincones.
Los hindúes creen que morir en Varanasi asegura la liberación del alma y evitar las reencarnaciones.
Lo mejor para moverse en Varanasi es sin duda ir caminando o el ya famoso rikshaw, básicamente es una bicicleta con una cabina para dos personas (si vas dos bastante incómodo). El precio lo tendréis que negociar antes de llegar a destino, para evitar sorpresas desagradables de última hora, y por supuesto no pagar antes de llegar a destino.
Nosotros una vez llegamos a Varanasi negociamos con uno que estaba en el hotel, al atardecer nos llevaría al Ghat principal para ver nuestra primera ceremonia oficiada por los sacerdotes hindúes.
La ciudad es caótica, puedes morir en el intento de cruzar la calle, y lo primero que ves y no deja de sorprender es esto

las vacas sagradas en todas las calles, hay de ti como se te ocurra matar una vaca en un accidente, la multa es bastante grande.

Llegamos al Ghat principal y ya estaba lleno de gente, tuvimos suerte y cogimos un buen sitio en una de las barcas que están en el río Ganges. Pero nada comparado como lo que a los pocos minutos íbamos a ver. Gente para regalar y vender, yo pensaba que no podíamos caber tantas personas en tan poco sitio.

Mientras esperas la ceremonia, los hindúes te van vendiendo comida, bandejitas (una especie de barquitos) con velas para hacer ofrendas, las enciendes y las dejas en el río.
La ceremonia es digna de ver, a mi personalmente me encantó. Como ya he dicho antes es todo místico, no sabría explicarme mejor pero quizás es lo que más me impresionó de toda la India, bueno Taj Mahal aparte. Al finalizar la ceremonia vale la pena esperar media horita hasta que se despeje un poco el panorama, nosotros no lo hicimos y nos metimos en medio del río de gente, fue agobiante, eso sin olvidar que en medio de la muchedumbre los vendedores ambulantes intentan hacerte cliente y si te tienen que acompañar durante 500 metros dándote la paliza, lo hacen.

Al día siguiente nos levantamos temprano para ver amanecer en el río Ganges. Fuimos al mismo Ghat anterior y allí alquilamos una barca para dar un paseo.
Varanasi parece que nunca duerme siempre hay bullicio, por la noche las ceremonias y por la mañana los quehaceres diarios. El amanecer....sobran las palabras En todos los ghats hay gente comprando, vendiendo, bañándose es una ciudad llena de vida...y de muerte.

Esta última foto corresponde al ghat crematorio, allí van todos los muertos a convertirse en cenizas, en principio no dejan hacer fotos, pero uno se hace el longui... parece que apuntas a otro sitio y zas !!!!, conseguido. Allí bajamos de nuestro paseo y lo que si se puede hacer es visitarlo, abstenerse personas que no lleven bien lo de ver a muertos. Yo vi como se estaba quemando un trozo de pierna y entre la vista y el calor la verdad es que no es muy gustoso.

Después de visitar el crematorio, nos dimos un paseo andando por las callejuelas de la ciudad, y sobretodo recuerdo su olor, sin duda alguna bastante malo y que se te mete dentro y tardas horas en olvidarlo. Se puede pasear y ver por fuera una mezquita musulmana, a la que tienen prohibida la entrada los turistas ya que es objetivo de los hindúes radicales, ya ha sufrido un atentado y siempre se espera otro.

Por último visitamos la universidad de Varanasi, y algunos templo menores. Después nos fuimos al hotel a disfrutar por primera vez de la piscina. Al día siguiente volvíamos a Barcelona.

Las vacaciones siempre duran poco, pero al mismo tiempo cuando regresas ya empiezas a pensar cual será tu próximo destino.

viernes, 10 de agosto de 2007

INDIA - Khajuraho

Después de ver el magnífica Taj Mahal, nos dirigimos hacia Khajuraho. Nos tuvimos que levantar temprano para coger el tren hacia Jhansi. La verdad es que yo tenía en mente la imagen de los trenes indios plagados de personas, que incluso se montan en el techo de los vagones, pero la realidad es bien distinta. Nos dijeron que esa práctica ya la habían prohibido, y a pesar de que hay mucha gente en los trenes ya no es lo mismo. El viaje fue tranquilo y pudimos ver muchos pueblos, donde se ve la realidad india, mujeres trabajando y los hombres descansando, jeje.
Llegamos con retraso a Jhansi y de allí cogimos un coche para hacer una parada en Orcha.
En Orcha vimos el palacio-fortaleza de la ciudad. El palacio está en bastante buen estado, aunque como en todos los monumentos indios están en obras y hay partes del palacio que no vais a poder ver.
Lo más curioso fue ver un buitre en lo alto de la cúpula principal del palacio.
La vista desde las murallas exteriores del palacio es espectacular.
Tras la visita a Orcha, volvimos a coger el coche hacia nuestro destino, pero antes y después de varias horas de viaje, hicimos un alto en el camino en un pueblo para refrescarnos, allí los niños nos asediaron, supongo que no estaban muy acostumbrados a ver turistas.
Y de nuevo a la carretera, y por fin llegada a Khajuraho. La verdad es que fueron muchas horas de viaje entre el tren y el coche y llegamos reventados, lo único que nos apetecía era una ducha y descansar.
Khajuraho es una pequeña población donde se encuentra un complejo de templos hinduistas famosos por sus esculturas eróticas, estos templos están considerados patrimonio de la humanidad por la Unesco. Estos templos estaban en medio de la selva y fueron redescubiertos por los británicos.
La verdad es que están en un paraje único.
Las esculturas eróticas, en principio fueron esculpidas para enseñar el Kamasutra a la población hindú. De hecho muchas recién casados hindúes tienen como viaje de novios Khajuraho.
Bien pues ya habéis visto Khajuraho, en un día se recorren todos sus templos, quizás es desplazamiento pesado, pero vale la pena ver los templos fundidos con la naturaleza.
Siguiente parada......Varanasi.

viernes, 27 de julio de 2007

INDIA - Agra

Y llegamos a Agra, sin duda el lugar más importante de la India, por lo menos en cuestión monumental, ya que aquí es donde está una de las 7 maravillas del mundo moderno (se hizo una votación popular hace poco), el Taj Mahal.
Fue construido entre 1631 y 1654 a orillas del río Yamuna, y lo construyó el emperador Sha Jahan por amor a su esposa Mumtaz Mahal.
El mismo Tagore lo definió como "una lágrima en la mejilla del tiempo".

Lo primero que vemos es la entrada al recinto monumental.

Al entrar empiezas a darte cuenta de la magnitud del monumento, es impresionante.

Solo hay que atravesar el umbral de la puerta y te acabas de dar cuenta de donde estás y lo que significa este monumento para los indios.
El recinto está muy bien cuidado, la gente trabaja para que todo esté limpio y pulido (contrasta con la miseria y suciedad del exterior), tienen un cortacesped muy ecológico.
Desde el patio del Taj Mahal se puede ver el río que lo baña, el Yamuna, también os pongo otra visión del Taj Mahal y una foto que hice desde el monumento hacia la entrada.
Realmente el Taj Mahal es espectacular.
Después de una visita intensa, nos fuimos a coooomer y descansar. Por la tarde nos esperaba el Fuerte Rojo de Agra.
Una vez repuestos de tantas emociones nos acercamos a visitar el fuerte de la ciudad. Sus murallas están hechas de arenisca roja, tiene dos entradas, la puerta de Delhi y la puerta de Amar Singh, que es por donde se accede para la visita.
Siguiendo la visita nos encontramos con una gran patio llamado el jardín de las uvas, o Anguri Bagh, parece ser que en algún tiempo este patio tuvo viñas, de ahí su nombre.
No lejos de allí se encuentra la sala de Audiencia o Diwan-i-Khas, donde se albergaban las reuniones oficiales Poco a poco nos vamos acercando a lo mejor de la visita, si lugar a dudas es la muralla del fuerte, desde donde tienes una vista im-presionante. En la muralla hay una torre octogonal coronada por una cúpula de cobre, desde las ventanas de la muralla se pueden obtener también alguna foto interesante.
Como la noche empezaba a caer, decidimos que ya era suficiente por el día, además nos teníamos que levantar temprano ya que a la mañana siguiente el despertador nos sonaría a las 6 de la mañana, destino...Khajuraho y una parte en tren, menuda aventura.

jueves, 19 de julio de 2007

INDIA - Jaipur

Después de estar un par de días en Delhi, cogimos un coche con chofer para irnos a Jaipur.
Jaipur es la capital del Rajastán y también es conocida como la ciudad rosa. Es una ciudad que combina lo antiguo con lo más moderno en India (que eso es mucho decir). Tiene grandes avenidas cosa inusual en la India, pero como en cualquier ciudad de este hermoso país, a pesar de tener grandes avenidas corres el peligro de morir atropellado si no está con mil ojos a la hora de cruzar las calles.

Lo primero que vimos en Jaipur es el Hawa Mahal o Palacio de los Vientos. Este Palacio es como una extensión del Palacio de la ciudad, y es donde las mujeres que eran del harén del marahá, podían observar la vida cotidiana de las calles de la ciudad sin ser vistas. Está llena de pequeñas ventanitas, exáctamente 953, que permitían ver y no ser vistas. El viento que circulaba entre las ventanas le dio nombre al palacio, este viento permitía al recinto permanecer fresco, incluso en verano.
Seguidamente volvimos a coger el coche para visitar el fuerte Amber. El fuerte está situado en la cima de un cerro a 11 Km de Jaipur. La subida la puedes hacer tu mismo o a lomos de un elefante. Por supuesto como buen turista que soy la hice a lomos del elefante. Una recomendación, no pagues la propina al principio, dásela al final una vez ya arriba. Los indios son muy listos y si le das la propina al principio, seguramente te pedirán más cuando llegues al destino.
Durante el viaje con el elefante seguramente divisareis un montón de monos juguetones, así se hace más divertido el camino.

El fuerte está en reconstrucción, con lo cual tendréis algunas partes que no podréis pisar, pero en general es una visita muy recomendable. Desde uno de los patios exteriores del fuerte se puede ver esto.

Tras el fuerte Amber, volvemos a la ciudad y nos paramos a ver el Jal Mahal, es un palacio que está sobre un lago. Por dentro no lo pudimos visitar, un lástima.
Ya caída la noche, allí a las 6 de la tarde ya es noche cerrada, nos dimos un paseo por la ciudad, y como no, si vas acompañado de tu pareja, sin saber como acabas en la "zona" comercial. Digamos que es como un mercadillo. Jaipur es muy conocida por la seda, allí se vende la mejor seda de la India y sobretodo por las piedras preciosas. Yo compré un rubí indio. Esa piedra es exclusivamente de allí y la característica principal es que si le das a la piedra luz directa, aparece una estrella de 6 puntas, en ninguna otra piedra preciosa o semipreciosa ocurre esto. Después de las compras vuelta al hotel y a descansar......fue más cansado las compras que las excursiones, seguro que pensáis igual que yo.

El segundo día en Jaipur comenzó con la visita al observatorio Jantar Mantar.

Este observatorio fue construido por Jai Singh en 1728 y es el que en mejor estado está de los 5 que construyó.

Después del observatorio volvíamos a coger el coche dirección Agra. Antes de llegar a Agra, hicimos una parada en el camino para visitar la ciudad fantasma de Fatehpur Sikri. En 1580 el emperador Akbar construyó está ciudad administrativa de 7,5 Km cuadrados alrededor de su casa. Durante 16 años fue una de las ciudades más importantes del mundo, pero al no haber un río cerca y con escasez de agua, la ciudad fue abandonada.

No os perdáis la Mezquita y el Palacio Imperial, aunque lo más característico de la ciudad fantasma es el Panch Mahal que está situado en la zona para las mujeres (última foto) y que consta de 5 pisos cada una de menor extensión formando una especie de pirámide.

Después de pasar todo el día de viaje y visita en Fatehpur Sikri, nos dirigimos al hotel de Agra, al día siguiente tocaba.......el Taj Mahal.